
Por Patricio Centurion
Mas allá de alguna individualidad que terminaba en un centro perdido o del algún cabezazo de Abreu (que tuvo 6 chances y en ninguna la metio), el equipo no supo como llegar al arco rival.
San Martín, ellos si se llevaron un 10 felicitado, un equipo ordenado y prolijo para jugar, se mostró como un equipo que no parecía que debutaba en la copa, peleándolas todas, con un sacrificio enorme, por momentos parecía que la cancha era gigante para River, y tanto lo dude que revise las medidas, pero es igual al monumental de Núñez. Aprovechó perfecto el ancho de la cancha y los horrores defensivos de un River que no sabia como jugar el partido, que perdía en el mediocampo y en todas las divididas.
Ovelar, Leguizamon y Del Solar mostraron que este equipo tiene mucho para dar en esta copa.
Las ilusiones no las perdemos, están, caídas pero están…
No hay comentarios:
Publicar un comentario